Edición 2008 · Picasso

picasso

Pablo Ruíz Picasso es un de los grandes genios de la pintura contemporánea.

Creador del cubismo junto con Braque, su capacidad de invención y de creación lo sitúan a la cabeza de los artistas del siglo veinte.

Nacido en 1881 en la ciudad de Màlaga, donde su padre ejercía como profesor de dibujo y director del Museo Municipal.

La familia Ruíz Picasso pronto se trasladó a  La  Coruña y de allí a Barcelona, donde el joven Pablo inició sus estudios artísticos con un estilo totalmente académico; pero donde el inquieto Pablo conectaría rápidamente con los círculos modernistas de la bohemia barcelonesa que le influirían en su estilo de expresión.

La ciudad de París se convirtió en su gran objetivo y en 1900 se trasladó a la capital francesa por un breve período de tiempo.

AI volver a Barcelona, comenzó a trabajar en una serie de obras en la que se observan  las influencias de todos los artistas que había conocido  o que de alguna manera le habían impactado.

Es una esponja que capta y absorbe hacía la búsqueda de un estilo propio que aún no había encontrado.

Entre 1901 y 1907 se desarrollan la etapa azul y  la etapa rosa, caracterizadas ambas por el uso de estos colores y por su temática, con figuras sórdidas, aisladas, con expresión de pena y sufrimiento.

La pintura  al inicio del siglo XX estaba viviendo un cambio radical de concepción y Picasso no estaba al margen, comenzó por interesarse por el estilo de  Cézanne y a partir de él y junto con el de su amigo Braque  desarrollaron una nueva fórmula pictórica: el  cubismo.

Pero Picasso seguía explorando  y en 1912 practicó el collage en su pintura; a partir de aquel momento, la imaginación y la creación pasaron por encima de las normas establecidas, toda técnica era válida si con ella se podía expresar artisticamente.

Picasso fue el gran revolucionario y cuando los otros pintores se interesaron por el cubismo, el exploraba el clasicismo de Ingres; durante una temporada alternará obras clasicistas con otras  totalmente cubistas.

El movimiento surrealista de 1925 no lo cogió  desprevenido y aunque no formaba parte abiertamente, le sirvió como elemento de ruptura con el estilo anterior, introduciendo en su obra figuras distorsionadas con mucha fuerza y a menudo llenas de rabia y furia.

Al igual que Goya,  Picasso expresaba en sus pinturas los sentimientos que le afectaban con más fuerza.

Sus relaciones sentimentales, a veces tumultuosas influirían en su obra, su posicionamiento político y concretamente la manera como le impacto la guerra civil española  y el bombardeo de Guernica, la necesidad de denunciar la locura de los hombres en las guerras lo llevó a realizar una de las obras más famosas del arte contemporáneo.

La ciudad de París fue la suya durante la mayor parte de su vida artística y en los últimos años, se instaló en el sur de Francia, reformulándose en un estil muy personal con colores vivos, trazo libre esquemático y formas extrañas.

Murió en 1973 en  Mougins, en plena actividad artística ya que estaba trabajando en la preparación de dos exposiciones.

Nota: la edición 2008 del Artista en la calle ha sido un éxito tanto por la asistencia de artistas como por la calidad de las obras presentadas